Vistas de página en total

lunes, 28 de marzo de 2011

Bipolarity.

Soy bipolar. Ya sé que en algunos casos serios puede llegar a ser muy malo, pero es que en mi caso es estúpido y molesto.
Ya no digo que un día estoy contenta y al otro triste, sino que en una misma hora estoy contenta y triste.
Seré sincera, sé los motivos de mi "depresión" (entre comillas porque es una imbecilidad, no una depresión), y son realmente estúpidos e innecesarios.
Soy muchas cosas, entre ellas indiscreta, pero no voy a escribir aquí esos motivos.
Quiero pensar sólo en los buenos y conservarlos para mí, recordarlos siempre.
Así que, si alguna vez me veis con la mirada perdida, mirando al infinito, más allá incluso, es porque estoy rememorando mentalmente esos recuerdos buenos, agradables, graciosos, reconfortantes...
Hoy, más concretamente ahora mismo, estoy pasando uno de los bajones que tanto me caracterizan. ADV.

jueves, 17 de marzo de 2011

Time goes by.

Jamás soy consciente de lo rápido que pasa el tiempo. Cuando me doy cuenta ya ha pasado un mes. Concretamente un mes y un día.
Un mes de constante revoloteo al entender ese nombre, al leer esa letra, al ver esos ojos, un mes de brancos, de branes personas, de que me pibren las rodillas...
Sí, sé lo que piensas, querido lector, Puke Rainbows, pero lo siento, soy demasiado feliz en este sentido.
Cuando me saluda por la calle o algo siempre me sonríe, a sabiendas de mis sentimientos, es tan genial...
Me siento un poco Forever Alone... en fin, él tiene novia y lo nuestro sólo fue un plan malvado que salió mucho mejor de lo que esperaba.
En otros sentidos no me va tan bien. Resumido en 2 palabras: exámenes y estrés.
Me he quitado de encima una semana dura. Adiós biología, física, francés, historia y religión. La semana que viene lengua, gallego, inglés y matemáticas. Bien.
Este fin de semana tenía que ser perfecto, pero voy a tener que romper mi promesa, mis padres no me lo permiten.
Bueno, se verá, de momento mañana haremos el bándalo. Fuck Yeah.
Esta es una entrada muy austera, pero es para lo que da mi tiempo. En tres palabras EXAMEN DE FÍSICA. Mañana. A primera hora.

viernes, 11 de marzo de 2011

Feel like a stupid.

Hoy.
Hoy ha sido otro de esos días a recordar. Empezaré por el principio.
Me levanto, lavo el pelo, desayuno, etcétera, y al cole.
Primera hora: física. Oh, no. Notas del parcial. La gran caca. Lo ví muy suspenso. Pero no; oh Dios mío. 6'68. Es simplemente la felicidad hecha número.
Segunda hora: matemáticas. Oh, no. Notas del parcial. La gran caca. Lo vi muy suspenso. No, no es que me haya equivocado, es que hoy también nos daban notas. Nervios. Parcial suspenso. ¡NO! 6'28. Happyness.
Tercera hora: inglés. Como siempre, bien.
Cuarta hora: Gallego. Supermassive caca. Notas del parcial. Esto no me lo esperaba. 1'5 sobre 4, oséase 3'75 sobre 10. Esto va a bajar nota. Caca.
Recreo: bien.
Quinta hora: Educación física. Fútbol. Yupi.
Sexta hora: Biología, vamos al vídeo a ver un documental sobre bichos. Un poco asqueroso, pero mola.
A casita. Comida. Lentejas. Mmmmm.
Un ratito de tuenti, un poquitito de blog, y a dar un paseíllo.
Todo bien. Llegamos adonde habíamos quedado, y allí está. Me emociono yo sola y en silencio. Luego se va.
Pasa la tarde, yo siendo gilipollas. Al cabo de un rato larguillo nos lo volvemos a cruzar.
- ¿Adónde vas?
- A ningún sitio.
- ¿Quieres venir con nosotras?
- Mmm... vale.
Mariposa, QUIETA.
Viene con nosotros una horita o así. Sin apenas contacto. MIERDA. Otra vez. Ya es la segunda, ¿eh?
Al cabo de un rato anuncia que se va. Jopetas. Soho le choca; yo simplemente le digo mi más que mítico chao.
Soho me dice que cómo no le choqué, cómo no le abracé, cómo no le besé. Ganas no faltan, lo dejo ahí.
El resto de la tarde bah. Me reí un poco yo sola y esas cosas. Pero me falta algo. ¿El qué? Ni idea.
Luego viene Nacho. Bah. Ni bien ni mal. No vino Juan; estaba en la dimensión azul.
Ahora me he dado cuenta de que he estado todo el rato sin decirle nada. Me cago en mí.
Ahora, al llegar a casa, pretendía hablarle y eso. No está conectado. ADV.

miércoles, 2 de marzo de 2011

I'm just feeling good.

Simplemente me siento genial.
Hasta hoy estaba un poquito asqueada, por problemas amorosos que por desgracia, me incluyen.
Pero hoy... hoy me levanté y dije: "bueno... creo que hoy irá bien".
Me duché, me vestí, desayuné y me fui al colegio.
Examen a primera hora; de gallego. Caca. Qué se le va a hacer, no puedo pretender sacar un 9'06 en biología y aprobar gallego en la misma semana, dado que además le dediqué demasiado poco tiempo.
La clase de inglés de segunda hora fue bien, como siempre dibujando estrellas partiendo de circunferencias. Es divertido, es mi pasión, es dibujo técnico.
A partir de ahí y hasta la quinta hora en el barquito de cáscara de... ¿hierro? No importa.
Los quince minutos de sociales los utilicé para perfilar unas letras. ARMADA ESPAÑOLA. Es lo más útil que podía hacer con ellas.
Sexta hora. Cultura Clásica. Informática. Fuck yeah.
A comer. Yo sola en la gran casa de mis abuelos. Miedito.
Luego, a casa. Dejar libros y salir pitando al refuerzo de Física. Fue bien. Me sentí ninja al darme cuenta que era la única que sabía las respuestas, por tanto que había sido la única que estudió, a tres días del examen.
A casa de nuevo. Subir cuesta, escaleras. Bla, bla, bla.
Hago un rato el tontolculo y me voy al ensayo. Me recibe Sa con su súper iPod, sonando "I want to break free".
Llegamos a Amboage. No hay rastro de Sohora. Seguimos hasta el portal de Eloísa. Baja. Llamamos a la desaparecida Sohora. Nos reunimos. Aparece Pablo en la escena. Al cabo de un rato hablando de estupideces como "soy tu madre y tu hija" subimos al aula de música.
El ensayo bien. Adoro como suenan Sohora y Pablo tocando "Highway to Hell".
Acompañamos a Sohora, que está en proceso de congelación. Un rato más tarde, aún en el portal de Sohora decidimos irnos cada uno a su casa, Dios a la de todos, y Pablo al entrenamiento.
Un rato largo para despedirnos.
Aquí es cuando empiezan las mariposillas. Soy patética.
Tras un par de minutos caminando por la calle María, oigo a Sara en la distancia gritar mi nombre soltando un tremendo de gallo. Me hace una seña, y con inseguridad la saludo. Hasta aquí más o menos normal.
Me ha parecido ver a alguien, pero pienso que no es posible, que me estoy volviendo loca.
Más adelante, después de un par de minutos caminando, decido cruzar la calle un par de metros antes de lo normal, porque la curiosidad me está matando. ¿Hice bien en no dar la vuelta? ¿Y si era él? Ahora ya no importaba.
Me doy la vuelta para comprobar que no venga ningún coche dispuesto a atropellarme, cuando le veo. Esta vez sí, sin espejismos. Mi corazón empieza a latir con mucha fuerza. Mi cerebro responde y me hace decir un tímido "Hola, ¿qué tal?". Sigo parada hasta que llega a mi lado. Comenzamos a andar. A su pregunta de "¿de dónde vienes?" le comento el ensayo tan genial al que acabo de asistir, ya sólo por la compañía. Le pregunto adónde va. "A casa de mi abuela, por allí arriba". "Ah, yo también voy por ahí, creo". Reímos tímidamente. Le pregunto un par de veces más por dónde. Me percato al poco que sigue la misma dirección que yo. El resto del trayecto es silencio absoluto. No sé en qué pensaría él, pero yo pensaba en qué decirle, qué hacer. Sin respuestas. Gracias, cerebro.
Calculé que el tiempo hasta llegar al coche azul marino sería todo el que nos quedaría juntos hoy. Dicho y hecho.
Nada más pasarlo, suspiro y suelto un delicado "bueno, ya cruzo por aquí", intento mirarle a los ojos, a la cara, pero nada. "Chao". Respuesta mutua.
Me voy pensando en que no le dije nada. Desaprovecho oportunidades. Con la confusión abro el portón del garaje en vez de encender la luz. "¡Mierda!". Llegué a la columna en la cual hay otro control de la puerta, espero a que ésta se abra del todo y lo pulso.
Llego a casa sonriendo, hago el vago unas horas y abro mi tuenti y blog.