Estos dos últimos días han sido prácticamente perfectos.
No le veo muy a menudo, y es por eso que estos días han sido tre-men-dos.
Se ha comportado de forma diferente, ha estado mucho más dulce, más delicado, más perfecto aún si cabe.
"No pongas esa cara, tontaca"
"Te noto triste, ¿estás bien?"
Cuando me preguntaste aquello de si había alguien que "me cundiera" preferí contestar aquello de "no sé, pero de todas formas yo no cundo" porque no podía decirte que tú eres el único que se me pasó por la cabeza a la hora de contestar.
Contesté bien, como debía, porque si hubiera contestado la otra opción que tenía en mente "Sí, pero es mejor que no lo sepas" te habrías enfadado... bueno, a tu manera; pero básicamente eso.
A veces, cuando hablamos, tengo unas ganas casi incontrolables de contártelo, dado el momento adecuado, claro está; pero claro, luego pienso en lo que podría pasar si lo supieras y hay dos opciones que se me ocurren.
La primera, que actúes acorde con tu edad y si pasa algo más que sea positivo (para mí).
La segunda, que te sientas incómodo conmigo y nos distanciemos.
No quiero arriesgarme, por eso lo dejo así.
Te quiero demasiado como para dejarte marchar, aunque sé de sobras que entre nosotros no va a pasar nada más, lo cual me deprime... más aún.
Por otro lado, y como soy actriz, me gusta llamar tu atención a base de medio verdades. Me encanta que me pongas motes cariñosos, aunque sé que no lo haces de la manera que a mi me gustaría.
Bueno, abrevio.
A las personas que lean esto y me critiquen por mis amores y desamores platónicos, sepáis que no me importa absolutamente nada lo que penséis. El amor es algo impredecible, yo no he decidido enamorarme de él, simplemente ha sido, y me hace sentir mucho mejor de lo que creéis.
Bueno, ya me despido, lectores de mi PukeRainbowso blog.
Un beso a todos.
Sabela.
No hay comentarios:
Publicar un comentario