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viernes, 31 de agosto de 2012

El abrazo perfecto

Este es un tema objetivo donde los haya.
Empezando porque el concepto de "perfección" no existe. Para mí, la perfección puede consistir en un baño caliente abrazada a la persona que amo (♥), mientras para mi vecino de en frente la perfección puede ser un vaso enorme de batido de chocolate bien frío.

El concepto de abrazo también cambia increíblemente dependiendo de la persona que lo dé, la que lo reciba... de cada uno.

Puede depender de la edad, el sexo, la nacionalidad, la religión... sobre todo a la hora de hablar de su significado.

Para mí, un abrazo es mucho más sincero que un beso. Pondré uno de mis típicos ejemplos chorras. Cuando un amigo o conocido te presenta a otra persona, según el protocolo aquí, en España; le das dos besos, como signo de educación y señal de acercamiento.

Cuando ves a alguien con quien has perdido contacto o alguien similar, también recurres a los dos besos.
En cambio, un abrazo lo das a aquella persona que hace tiempo que no ves y has echado de menos, o a esa amiga que ves todos los días y que quieres como a una hermana. A algún ser querido, algún familiar, gratuítamente.

El abrazo perfecto, en mi humilde opinión, consiste más que nada en pegarse mucho a la otra persona, que te transmita tu calor y tú le cedas el tuyo, como gesto de cariño dentro de este gesto de cariño más grande.

No debe ser tampoco demasiado fuerte (todo en exceso es negativo en mi opinión), a no ser que por demanda haya de sacar las cuencas de sus respectivos ojos.
Las manos han de estar abiertas, para recibir a la otra persona plenamente, y a poder ser acariciándola lentamente por toda su espalda.
Los susurros al oído ya de por si son bonitos, pero si son durante un abrazo se vuelven lo mejor del mundo.

Dicho esto, ya me he quedado a gusto.

Gracias por leerme.
Un beso enorme, 
     Sabela.

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